La escena del metal contemporáneo continúa abriendo espacio a propuestas capaces de romper esquemas, y pocas agrupaciones representan mejor este fenómeno que HANABIE. La banda japonesa concluyó recientemente su gira por Estados Unidos, para dar paso por su primera gira por México en solitario. Recordemos que el pasado diciembre fueron parte del Knotfest en Ciudad de México, consolidando su crecimiento internacional y demostrando por qué se ha convertido en uno de los nombres más comentados dentro del metal moderno.
Formada por Yukina, Matsuri, Hettsu y Chika, HANABIE. ha construido una identidad única al fusionar la agresividad del metalcore con elementos visuales inspirados en la cultura Harajuku de Tokio. El resultado es una propuesta que combina riffs contundentes, cambios de ritmo vertiginosos, voces extremas y una estética colorida que desafía los estereotipos tradicionales del género.
La noche del siete de julio en el Teatro Estudio Cavaret, sirvió como punto culminante de una gira que llevó a la agrupación por diversas ciudades norteamericanas. Desde los primeros acordes de “Choujigen Galaxy”, el público respondió con una energía constante que se mantuvo durante toda la velada. El repertorio incluyó algunos de los temas más representativos de su catálogo, entre ellos “TOUSOU”, “ICONIC”, “Spicy Queen”, “Watashitachi no 7kakan Sensou” y “Osaki ni Shitsurei Shimasu”, canciones que han contribuido a consolidar una base de seguidores cada vez más amplia fuera de Japón.
Uno de los aspectos más llamativos del concierto fue la conexión generacional que logró reunir la banda. El recinto congregó a fanáticos de distintas edades que compartieron una misma pasión por la música del cuarteto japonés. A lo largo de la presentación, el público participó activamente cantando las letras en japonés, una muestra del alcance global que HANABIE. ha conseguido desarrollar en los últimos años.
El ambiente estuvo marcado por la intensidad propia de los grandes conciertos de metal. Los círculos de mosh, los crowd surfers y un multitudinario wall of death formaron parte de una celebración colectiva que acompañó cada interpretación. Sin embargo, la energía del público encontró un equilibrio perfecto con la actitud de las integrantes sobre el escenario, quienes mantuvieron una interacción constante con los asistentes mediante saludos, gestos de agradecimiento y una presencia escénica dinámica que se extendió durante toda la noche. Yukina, se tomó el tiempo de ofrecer unas palabras a los poco más de dos mil reunidos, donde agradeció por recibirlas con euforia, y que precisamente el Kntofest en CDMX fue si primera visita en México. Aprovecho para agarrar una gran copa de cerveza y brindar con la Hanabeemania.
En un espectáculo de poco más de una hora con quince minutos, vimos prácticamente una clase gimnasia, puesto todas las integrantes no dejaban de correr, brincar y dar giros sin parar. El final era inevitable y cerraron con broche de oro con dos temas, «L.C.G» y «Today’s Good Day & So Epic». Ahora el 10 de julio regresan a Ciudad de México para presentarse el Velódromo Deportivo.


