Hatefulmurder vuelve a poner el peso de su propuesta sobre el death metal con “I Give My Soul”, un nuevo sencillo que marca una etapa distinta para la banda originaria de Río de Janeiro y que sirve como adelanto de Death Made Us Better, EP de cuatro canciones previsto para finales de 2026.
El lanzamiento llega acompañado por un videoclip de producción cuidada, concebido como una extensión visual de una canción en la que el grupo combina la contundencia característica de su sonido con recursos que amplían su registro. Entre ellos destaca una mayor presencia de voces limpias y registros con drive, una faceta que adquirió un papel importante desde la llegada de Giulia Roiz como vocalista.
La nueva formación también ha significado una transformación en la manera en que Hatefulmurder aborda sus canciones. Los momentos melódicos conviven con guturales de mayor intensidad, mientras que las guitarras incorporan diferentes capas y texturas que permiten que los temas transiten por distintos niveles de agresividad.
En “I Give My Soul”, esa evolución está relacionada con el concepto que sustenta la letra. Giulia Roiz recurre al término alemán Sehnsucht, utilizado para describir un anhelo profundo y difícil de definir, asociado con la sensación de desear algo que todavía no se conoce por completo.
Para la vocalista, esa idea representa la búsqueda de un propósito al que una persona puede sentirse vinculada de manera tan intensa que está dispuesta a entregar todo por alcanzarlo. La canción parte precisamente de esa necesidad de seguir una vocación o una pasión incluso cuando quienes están alrededor no consiguen comprender la dimensión de ese deseo.
El concepto se traslada al terreno musical mediante una estructura que busca evitar una progresión completamente predecible. Renan Campos, guitarrista fundador de Hatefulmurder, explicó que una de sus intenciones al componer “I Give My Soul” fue desarrollar una canción con diferentes momentos y no limitarse a construir otro tema basado únicamente en la contundencia.
Entre sus decisiones estuvo la incorporación de una estrofa con ritmo de vals, un estribillo de mayor explosividad y una melodía capaz de llevar la composición hacia diferentes direcciones. Para Campos, el proceso refleja una necesidad que actualmente atraviesa al grupo: evolucionar sin perder aquellos elementos que forman parte de su identidad.
Esa búsqueda también dificulta encasillar a Hatefulmurder dentro de una única definición. La banda conserva su vínculo con el death metal, pero la incorporación de diferentes recursos vocales, estructuras y texturas hace que su propuesta actual se mueva por distintos territorios del metal extremo.
La llegada de Giulia Roiz ha sido determinante en esta transformación. Su incorporación no solamente significó ocupar el puesto dejado por Angélica Burns, sino modificar la dinámica vocal y ampliar las posibilidades interpretativas de la agrupación. Los registros limpios y los drives aparecen ahora junto a secciones de guturales, generando contrastes más marcados.
El videoclip de “I Give My Soul” acompaña ese cambio con una propuesta visual oscura e intensa. La producción utiliza una estética vinculada al universo del metal para reforzar la personalidad de la nueva etapa y presentar al público una formación que continúa buscando nuevas posibilidades dentro de su propio sonido.
El sencillo también funciona como una muestra de lo que puede encontrarse en Death Made Us Better, el EP que Hatefulmurder prepara para finales de 2026. El lanzamiento estará compuesto por cuatro canciones y representa la continuación de un proceso de evolución que comenzó a hacerse más evidente en los trabajos recientes del grupo.
La historia de Hatefulmurder se remonta a Río de Janeiro y acumula más de una década de actividad. Durante ese periodo, la agrupación ha publicado cuatro álbumes de estudio y dos EP, además de realizar dos giras por Sudamérica y cuatro recorridos extensos por Brasil.
Uno de los momentos recientes de esa trayectoria fue I’m That Power, publicado en 2024. El material mostró a una banda interesada en ampliar su presencia fuera de Brasil y consiguió atención en medios internacionales. Entre los escenarios importantes que recibió la agrupación se encuentra la primera edición de Bangers Open Air.
Los sencillos “Psywar”, “Eye For An Eye”, “Call Out Your Soul”, “Crime e Castigo”, “This Is The Final Hour”, “Set Fire” y “The Root Of Fear” también contribuyeron a ampliar la exposición internacional del grupo, con publicaciones y estrenos en medios especializados como Decibel Magazine, ChaosZine, Brave Words y Metal Hammer.
Antes de esa etapa, Hatefulmurder había desarrollado buena parte de su carrera desde la independencia. Reborn, publicado en 2019, fue financiado mediante una campaña de crowdfunding en la que participaron seguidores de la banda. El álbum representó otro momento importante dentro de su evolución y consolidó una relación directa entre el grupo y su público.
La historia de la agrupación también está vinculada a Red Eyes, trabajo de 2017 editado por el sello británico Secret Service Records. La gira correspondiente se convirtió en uno de los recorridos independientes de mayor dimensión realizados por una banda de metal brasileña.
Durante ese periodo, Hatefulmurder recorrió más de 13 mil kilómetros en autobús y ofreció 24 conciertos en un periodo de 30 días, pasando por diferentes regiones de Brasil. La etapa estuvo marcada además por la incorporación de Angélica Burns, cuya participación aportó una nueva dimensión a la voz de la banda.
El recorrido internacional había comenzado algunos años antes. Con No Peace, su álbum debut publicado en 2014 por el sello brasileño Cogumelo Records, Hatefulmurder llevó su propuesta a Argentina, Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador y Chile, además de diferentes ciudades de Brasil.
Desde entonces, la agrupación ha atravesado diferentes cambios de formación. Angélica Burns y Felipe Modesto dejaron el grupo en mayo de 2025 para continuar sus respectivas carreras por otros caminos. La alineación actual está integrada por Giulia Roiz en la voz, Renan Campos en la guitarra, João Victor en el bajo y Thomás Martin en la batería.
Con esta formación, Hatefulmurder encara la siguiente etapa de su carrera con un material que busca combinar la agresividad del metal extremo con una mayor diversidad en las estructuras y recursos vocales. “I Give My Soul” representa el primer adelanto de ese proceso y coloca el concepto del anhelo, la búsqueda personal y la entrega absoluta en el centro de una nueva composición.
El grupo también tiene la mirada puesta en Europa. Después del lanzamiento de Death Made Us Better, Hatefulmurder prepara conciertos en España para mediados de 2027, ampliando así el recorrido internacional que la banda ha construido desde sus primeros años.
“I Give My Soul” funciona, de esta manera, como una presentación de la formación actual y como una señal del rumbo que Hatefulmurder pretende seguir. La banda mantiene sus raíces en el metal extremo, pero incorpora nuevas herramientas para desarrollar canciones que no dependan de una sola fórmula y que permitan ampliar los límites de su propia identidad.

